miércoles, 26 de noviembre de 2008
AMORES PRIMEROS
Molière
Tenían catorce años cuando una amiga les presentó.
Sus miradas se encontraron y,
en ese instante,
el mundo entero desapareció a su alrededor;
La amiga no estaba,
tampoco la noche limpia y estrellada,
y el frío,
que hacía un instante cortaba,
dio paso a una agradable sensación de calor
y profundo cariño en la mirada.
Esa misma noche
él la acompañó hasta el portal de su casa.
En el camino, la media hora,
apenas se escucharon las palabras.
Todo era el sonido de sus pasos en las hojas ya caídas de los tilos,
las ramas desnudas,
el aire fresco y transparente de la noche,
un mar de estrellas y los dos,
caminando lentamente,
no queriendo llegar,
queriendo alargar ese momento mágico hasta el infinito,
que sea así la eternidad.
Por fin llegaron.
Unas palabras y al cabo de un rato,
con la despedida como excusa,
se fueron acercando.
Poco a poco,
sus cuerpos temblorosos se abrazaron,
se besaron.
El sentimiento compartido fue intenso,
bello y profundamente agradecido.
SERVICIO MILITAR?
Cuando se ve un hermano en cada hombre y una hermana en cada mujer”
Recogido de un libro de Amma
Dado que en 8º de E.G.B se me atragantaron las matemáticas,
la física y principalmente Don Manuel
--un profesor llegado de Burgos que se ganaba el pan
repartiendo tortas y tortazos--,
no me quedó otra que ir a Formación Profesional o ponerme a trabajar.
Podía elegir entre Delineación, Administrativo, Mecánica,
Electricidad o Electrónica Industrial.
Elegí esta última,
pero ya en 3º me percaté de que aquello no era lo mío,
como dice mi madre, "ni por asomos".
Yo quería trabajar con personas,
no con cosas,
y entonces retomé la idea de estudiar Psicología
que había abandonado al acabar la E.G.B con 2 suspensos
y harto de mamporros, broncas y estirones de oreja
en dos Colegios Nacionales de la zona.
Gracias que entre tanto forajido dando clases
también había algún profesor con mano izquierda
que se preocupaba realmente por ti.
Uno de estos, “Don Cesar”,
nos dio a conocer a los Beatles, Cat Stevens, Bob Dylan,
algunos clásicos y el disco amarillo de los primeros Bee Gees.
Finalmente,
a trancas y barrancas, habiendo repetido 4º curso,
conseguí acabar la Maestría Industrial Rama Electrónica
y olvidarme de los transistores, el "tester", los osciloscopios,
el push-pull y la electrónica en general.
Ahora bien,
si quería estudiar Psicología primero debía hacer C.O.U.,
pero ya me estaban llamando del Ejército Español,
así que mira,
lo malo cuanto antes mejor.
Así pues,
al acabar la Formación Profesional me enviaron a Colmenar Viejo,
mes y medio,
y luego un año al cuartel “Saboya 6” de Leganés
en cuyo pórtico de entrada ponía lo siguiente:
"Aquí lo Imposible lo hacemos en el Acto,
lo Milagroso tardamos un Poco".
¡Vaya vaya¡
Lo que yo andaba buscando,
justo,
una Escuela de Milagros a base de palos.
Pues sí,
menudos milagros se hacían allí,
las 24 horas del día jugando a indios y vaqueros,
a buenos y a malos, a capitanes y a soldados, a ganadores y a vencidos,
a mandamases y a mandados.
Que si el "enemigo" por aquí,
que si el "enemigo" por allá y todo el día igual,
¿es que no hay Amigos por aquí?,
una obsesión total.
Muchas veces había que fastidiarse y aguantarse,
normal,
en general todo el día porque de entrada no te podías ir de allí,
pero también ocurrían cosas que yo al menos me hartaba de reír.
Total,
acabé la mili, hice C.O.U en Llodio y luego me fui a Donosti
para estudiar lo que yo quería realmente.
Siento que somos una expresión de la Energía Universal
que en el planeta Tierra llamamos Vida.
Respirando.
La Vida nos trae y la Vida nos lleva.
Como una Ola nace, crece y se funde después con el Mar.
La Energía ni se crea ni se destruye, se transforma.
Es posible que luego de muertos nuestra Energía,
junto a otras,
se unan para formar con el tiempo una Estrella, un Planeta…,
o una Lechuga.
martes, 25 de noviembre de 2008
GALMAKA
la sabiduría que no hace objeciones, y la grandeza
que no se inclina ante los niños”
Khalil Gibran
De los 4 a los 8 años,
viviendo en un barrio particular de Laudio-Llodio,
asistí a mis primeras clases en una Ikastola clandestina
que había en el barrio.
Allí,
en la ikastola del barrio llamado Galmaka,
estábamos una veintena de chavales-as con una sóla andereño,
una casera de la zona que además del txistu tocaba el piano,
se reía como un yegua,
conducía a toda velocidad un Seat 850 blanco
y atizaba con el palo que no veas.
A veces se enfadaba por cualquier bobada,
se mordía la lengua y empezaba a palos con tanto ímpetu
que le costaba parar.
Sus sobrinos, también alumnos, solían llevarse la peor parte.
Les recuerdo llorando en alto, gritando,
pidiendo a su manera Comprensión, Clemencia y Compasión,
pidiéndole a su tía-profesora que no les pegue más.
No era mala persona,
pero estaba radicalmente confundida, perdida,
equivocada, reprimida y encabronada.
El único recuerdo agradable que tengo de ella
es cuando me enseñó a escribir.
Ella sentada en su silla de madera frente a su mesa y yo,
de pie, entre las dos,
rodeado y agradablemente envuelto al calorcito humano.
Por aquel entonces,
en Laudio y en todas partes estaba prohibido el euskera.
En Galmaka, sin embargo,
un barrio particular en toda la extensión de la palabra,
alejado del centro urbano y en un alto rodeado de pinos y montaña
--con frontón e iglesia también particulares--,
quienes íbamos a la ikastola teníamos prohibido hablar en castellano.
En resumen,
que quienes tenían las pistolas, Franco y sus amigos,
prohibían hablar euskera,
y quienes tenían el poder de darte trabajo o no,
de dejarte vivir en el barrio de alquiler en alguna de aquellas 11 casas
con huerta y divididas para dos familias que eran,
te prohibían hablar la lengua de Cervantes.
Esos años de ikastola aprendí a tocar el txistu o “flauta vasca”
que nos enseñó a quien quisimos la andereño.
El caso es que se me daba bien,
así que el día de San Ignacio,
fiestas en el barrio además del día San Miguel,
tocaba el himno que lleva su nombre en el coro de la Iglesia
dedicada a San Miguel Arcángel.
Iba con camisa blanca, pantalones cortos y más contento que contento,
principalmente porque al acabar la misa
solía tener partido de pelota en el frontón del barrio y me encantaba.
En un momento de la misa, íntegra en euskera,
D. Eustaquio, el cura,
levantaba la mirada y me hacía un gesto con la cabeza.
Entonces yo tomaba aire y empezaba:
"Sol-mi-doo, do-re, do-re, do-re-mii..."
Al final de la misa tocaba el "Agur Jaunak" y rápido para casa,
a coger la pala y al frontón.
Pretender que los Niños y los Jóvenes se parezcan,
imiten y aprendan de los mayores
sin hacer el mismo intento pero a la inversa,
es una señal de decadencia e involución.
LA SOMBRA DE LA MUERTE
camina por la Senda de la Canción y todo en torno a ti será Belleza.
Hay una salida de la niebla sombría, sobre la estela del Arco Iris”
Canción Indios Navajos
Una mañana,
tendría unos tres años,
me despierto en la cama de mi habitación
cuando de repente escucho una vibración parecida al famoso “OM”
pero sin la “O”;
¡Mmmmmmmmmmmmmmmm¡
Ya era de día,
se veía luz por la ventana,
y el sonido aquel que no paraba.
Por fin levanto la cabeza de la almohada
para ver lo que pasa,
y ¡sorpresa¡;
En la pared de enfrente,
que si no recuerdo mal era de un color verde claro,
me encuentro un Sol reluciente blanco, de unos 2 metros de diámetro,
haciendo aquel sonido vibratorio que yo atónito,
pasmado y como hipnotizado,
me quedo mirando y escuchando.
Así unos 5 segundos de estupefacción cuando a mi izquierda,
como saliendo del armario,
una voz grave, fuerte y clara, va y me suelta:
“La Soombraa de la Mueerteee”.
¡Ay copón¡
Rápidamente cogí las sábanas, mantas y lo que hubiera,
tapándome al completo con los ojos cerrados y el corazón a cien mil.
!Qué miedo¡
¿A qué? Pues no sé,
quizá a que aquella “sombra” me envolviera
y me tragara como un agujero negro se traga las estrellas.
Si hubiera nacido en esos pueblos de Dios
donde la muerte no es sino otra clase de vida,
allí donde la muerte sólo separa físicamente a las personas,
allí donde tienen claro que una cosa es la materia
y otra el espíritu inmortal…,
pero no, y así me fue.
NACIMIENTO
”!Bellos copos de nieve¡
Nunca caen fuera de ninguna parte”
P`an Yun
Yo no fui tan humilde como Jesús,
que habiendo podido nacer en Baracaldo nació en Belén.
Así pues,
poco antes del Día del Padre aparecí por allí.
Según las cuentas de mi madre el embarazó duró casi once meses
–mi padre dice que como los burros—
y según las del médico diez;
¡Cómo van a ser once, mujer¡,
que eso es imposible porque lo pone en este libro
y además te lo estoy diciendo yo.
En todo caso,
parece claro que ya pasaban los 9 meses largos cuando mi madre,
que estaba encamada por prescripción médica,
perdió la paciencia conmigo dentro
y se puso a saltar desde una silla para que yo naciera como sea
pero ya.
¿No le dijeron antes que hiciera reposo y tuvo un aborto?
Claro que se le podía haber ocurrido bailar una jota
en lugar de saltar de la silla,
pero bueno,
cada cual es como es
--mi madre Aries y Cabra--,
y además tenía tres hijas de 4, 5 y 6 años,
más un marido,
que también necesitarían sus cariños, cuidados y atenciones,
así que normal,
estaría la música como para ponerse a bailar.
En todo caso, sean 10 ó 11,
nací con retraso según el horario previsto no ciertamente por mí mismo,
provocado también por alguna sustancia química que le dieron a mi madre
para que si no salía por propia voluntad me expulsara.
Cuando ya finalmente salí,
lo hice igual que un pececillo que se te escurre de las manos,
o una barracuda, no sé,
porque entiendo que a mi madre le dijeran
que el parto había sido muy limpio,
pero que le dijeran también que había sido muy valiente,
no sé,
¿tan feo me verían?
Mis padres y tres hermanas ya vivían en Basauri para cuando nací,
y allí permanecimos hasta poco antes de mi cuarto cumpleaños
cuando nos fuimos a vivir a Laudio-Llodio.
De la vida en Basauri apenas recuerdo nada,
que desde el balcón se veía una campa de hierba con una iglesia al fondo,
y que otro día, o no sé cuándo,
pasaron dos aviones militares sobrevolando en bajo los tejados.
En un momento me recuerdo andando solo por la casa hacia el balcón,
pero sin embargo, aunque me sentía en soledad no me sentía solo,
y aunque también me sentía vulnerable tampoco me sentía desamparado,
desprotegido ni desangelado,
más bien al contrario,
la sensación de que Alguien o Algo estaba presente,
aunque invisible, siempre conmigo.
lunes, 24 de noviembre de 2008
RETROLUX--LOVELY
Me he encontrado esto escrito en algo que pone "Borrador", y también veo que falta lo primero que escribí, las primeras palabras de este Blog.
Lovely, si me lees, sepas que no sé qué pasó con lo que escribí, imagino que al ser el primero no lo supe poner, enviar o pegar, no sé si he dicho que de estas maniobras internaúticas no tengo ni pajolera idea, voy aprendiendo haciendo, y como veo, metiendo la pata, lo siento un montón, con lo que me gusta a mí ser "perfecto", vaya por Dios.
Y como me parece importante, lo repetiré, y lo que decía, es que buscando la carta astral de Lina Morgan, pues me encontré con el Blog de Lovely, Retrolux, y todo lo que me gustó pasando un rato leyendo, viendo y escuchando, alimentándome de inteligencia, humor, color, amor, fantasía y belleza.
Ese rato, leí un escrito de Lovely que hablaba de su Carta Astral, y otro del Otoño, y creo que fue en los que comenté algo.
Total, que me animó a editar algunas cosas que tengo escritas, a crear un Blog y un nombre asociado con el de ella, Lovely, como es Truely, Amor y Verdad, eso me sugirió y así me puse.
Gracias por enseñar, ofrecer y compartir lo mejor de lo que te encuentras en tí misma y en lo que te rodea.
Y si alguien lee esto --los milagros existen--, no dejéis de visitar Retrolux y enviar besos de mi parte.
domingo, 23 de noviembre de 2008
PISCIS STYLE
no se oculta, no se aísla, no huye; está El solo en todas partes;
millones de mundos conforman a ese enorme solitario;
infinidad de creaciones conforman a ese inmenso anacoreta;
multitud de cielos conforman su cueva prodigiosa;
la libertad universal da vida a ese inconmensurable prisionero:
Dios está secretamente en el misterio;
Dios es el carcelero que se conmueve ante todas las esclavitudes,
aunque sin dejar de ser Él mismo esclavo;
no es nada más que la miseria, no es más que el dolor, no es más que la piedad;
Dios es una inmensa lágrima del infinito…
Más allá de vuestros cálculos está la unidad. La unidad es la totalidad de Dios.
No existe el número mil, no existe el número cien, no existe el número diez,
no existe el número dos; Dios sólo cuenta hasta Uno.
No hay millones de lenguas, no hay millones de pies, no hay distancias en el cielo;
no hay más que vecindades, no hay más que una familia, no hay más que un pueblo,
no hay más que un mundo.
Una inmensa necesidad de afecto, esta es la ley de los mundos…
Siempre hay un astro-paloma próximo a un astro-tumba.
Siempre hay un sol que cura próximo a un sol sangriento.
La inmensidad es el mensaje de amor de la eternidad.
Amor, amor, tú eres la solución suprema, tú eres la última cifra,
tú eres el infinito de Dios y la totalidad prodigiosa que forman en el firmamento estrellado todos esos ceros deslumbrantes.